La vida pasa y uno no se da cuenta...sólo cuando se detiene a pensar que ya dentro de ocho días cumplo treinta años...¡sí! TREINTA AÑOS...
La verdad es que no me di cuenta y es por eso quizá, que me dio una "crisis" como llamo yo a un estado loco de la existencia, en el que estás pero no estás, en el que piensas y no piensas, en el que sientes y no sientes...
Yo creo que lo que sentía en realidad era ese miedo aferrante que se mete en mis entrañas y no me deja respirar el aire normal de la vida, ni del espacio, ni del día, ni de la noche, sino que se interpone entre mi ser y esa persona que no soy yo...que quiere parecerse a mí y que tiene otra cara, otra forma de sentir, otra forma de pensar... y se comunica con mi ser, invitándolo a que se convierta en eso, que no reconozco y que no puedo ver, cada vez que se le da la gana de aparecer...
Ese miedo, es un miedo a crecer, a envejecer, a ser responsable, a morir, a ver la vida de otra forma, a traspasar...y aunque ya llevo unos años viviendo distinto, así, doliente, presente, conciente...la vida te confronta y hace que te detenegas en el espacio, en el tiempo, en el futuro, en el presente, en el pasado...con toda la crueldad y crudeza que uno nunca se alcanza a imaginar...así, sin adornos, sin compasión...
Bienvenidas a mí... mis... ¡¡¡TREINTA PRIMAVERAS!!! ... Arreglénselas como puedan... ¡¡¡la vida es así!!!
jueves, 22 de noviembre de 2007
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